
«En África muchas chicas creen que el sida se cura tomando una pastilla»
Mercedes Otaduy ha dedicado más de 30 años al impulso y desarrollo de niños y mujeres en Kenia
12 de abril de 2010
El Correo - María Tapia
Mercedes Otaduy (EL CORREO)
Esta bilbaína viajó a África para trabajar como cooperante en la fundación Kianda, un organismo constituido en 1961 por miembros del Opus Dei para fomentar el desarrollo y mejora en la vida de las mujeres keniatas. El proyecto con el que desembarcaron en aquel continente fue la creación de una escuela de secretariado, la primera institución académica que permitió en sus aulas el acceso a estudiantes de todas las razas. Ahora la fundación cuenta con centros de enseñanza que van desde la educación primaria hasta la universidad. «Aquí, hace 50 años las chicas no estudiaban, no tenían opciones. Incluso ahora, como hay pocos medios económicos, es común que si hay algo de dinero se invierta en la educación del hombre y no de la mujer», lamenta Mercedes.
LAS CIFRAS
70% de las mujeres keniatas no consiguen acceder a la educación secundaria.
3.000 mujeres han sido atendidas por la fundación Kianda desde su instauración en 1961.
Impulsadas por esta situación de desigualdad y de pobreza, las voluntarias de Kianda -el personal docente es exclusivamente femenino- trabajan día con día para impartir diversas clases a las keniatas. En sus instalaciones les enseñan a leer y escribir, pero también pueden aprender algún oficio como costura, agricultura, en incluso, economía doméstica. La cooperante destaca que el alumnado es interconfesional -el grueso de los keniatas profesa el protestantismo-. «No les imponemos nada, respetamos sus creencias», aclara.Consciente del alto índice de contagios de sida en el continente africano, la ahora directora de proyectos de la fundación resalta sus cursos de educación sexual. «Hay mucho entusiasmo por saber. Les explicamos qué es el sida, cómo pasa y por qué pasa; aún hay muchas chicas que creen que es como un resfriado que se cura tomando una pastilla». Sin embargo, en las clases no se aborda el uso de preservativos. «Por su puesto que no vamos a decirles que usen un condón. No hablamos de preservativos, la idea es enseñarles a abstenerse. Si te vas con cada uno, con preservativo o sin él, te vas a contagiar de sida». «Lo que buscamos es ayudarles a vivir la vida bien vivida».
Una vida por 2 euros
Entre los diversos proyectos de Kianda a lo largo y ancho del territorio keniata, destaca el Children's Health Program. «Esta iniciativa surgió a causa de dos niños que murieron porque sus padres no tenían dinero para llevarlos al médico. Lo más triste es que era sólo cuestión de 2 euros. Así como ellos, te encuentras con críos que padecen dolencias que podrían curarse con un simple medicamento».
«Incluso ahora, como hay pocos medios económicos, es común que si hay algo de dinero se invierta en la educación del hombre y no de la mujer», lamenta Mercedes
Como primer paso para intentar paliar esta situación, la fundación instaló un dispensario médico y ahora cuenta con un equipo que trabaja en zonas de extrema pobreza y acude a las escuelas primaria de los alrededores para hacer un chequeo a los estudiantes y, de ser necesario, brindarles el tratamiento adecuado. «A veces necesitan cirugía, otras terapia psicológica por que les maltratan. Queremos llegar a 6.000 pequeños y para conseguirlo necesitamos que la gente nos ayude. Sólo con 50 euros se pude cubrir la sanidad de un niño por diez años», calcula esta emprendedora.DESTACAMOS
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